
En la víspera del festejo de los 15 años de Xarel me asalta una enorme tristeza al pensar en que mi mamita no estará conmigo en ese día especial. Ando en los preparativos y no dejo de pensar en los comentarios que podría hacerme si supiera como me siento o qué me preocupa. "No dejes que nada ni nadie te eche a perder el día" solía decirme en navidad o en alguna otra fecha especial en la que por algún motivo no podríamos estar juntas, pero esta vez me cuesta mucho trabajo estar del todo feliz porque no podré ver su carita sonriente. Seguramente, si ella estuviera, ya le habría encargado a lucy que le comprara de su parte un regalito para mi hija, y, por supuesto que no es el regalo lo que extraño, sino el hecho de imaginarme que estaría haciendo ya preparativos para estar con nosotros. Mucha gente me dice: "claro que ella estará ahi", y eso es bonito, pensar en que físicamente no estará pero su recuerdo estará presente en cada momento, pero yo quisiera verla, escucharla, ver como abraza y besa a mi hija y le dice "estás preciosa xarelita". Mamita de mi corazón, cuánta falta me haces y cuántas ganas tengo de que estés aqui, aunque sé que ahora, donde estás, eres máa feliz que nunca. Te amo con todo mi corazón y te extraño horrores. Te besa mi anhelo, hoy más que otros días.