lunes, 28 de diciembre de 2009
Tu palabra
Tu palabra, es como aceite sobre mis heridas
es el agua en el desierto
y el calor en el invierno.
Tu palabra, es la voz que me habla en la mañana
es mi consejo cada dia
y en las pruebas quien me guía.
Podría estar perdido como náufrago en el mar
y aún perderlo todo hasta el aliento
Podría estar hambriento como un niño sin hogar
pero yo sé que tu palabra siempre a mi
Me sostendrá.
Tu palabra, es como dulce miel para mis labios
es la perfecta melodía que me deleita cada día.
Tu palabra, es mi refugio en medio de las pruebas
en la tristeza es mi alegría
y en soledad mí compañía.
Podría estar perdido como náufrago en el mar
y aún perderlo todo hasta el aliento
Podría estar hambriento como un niño sin hogar
pero yo sé que tu palabra siempre a mi
Me sostendrá.
Tu palabra Señor.
Tu palabra siempre me sostendrá.
Guardemos estas palabras en nuestros corazones.
Tesoritos de mi corazón
Este poema lo escribí desde el fondo de mi corazón. Me basé en las experiencias que tuve con mis abuelitos, y con lo poco que había escuchado de ustedes (tíos) cuando hablan con ellos y de ellos. Los quiero mucho a todos.
Una vida de alegrías
Toda una vida de bondad
Y ni un solo día
Nos dejaste de amar.
No te importaban las groserías
Ni las caras que te hacían
¿Y qué? si no los conocías
“debemos ayudar hija”, me decías.
Siempre había un vaso más
Y un platillo que sobrara
Mas tu nunca regalaste sobras,
Simplemente de más preparabas.
Cuando un ahorrito te quedaba
Para las cosas que deseabas
Nunca faltaban los nietos e hijos
Que siempre te lo quitaban.
Pero eso a ti no importaba
Pues no te dolía cuando lo dabas
Por eso “No me extraña tanta bendición”
Dice tu hija, pues como no, nomás mira que corazón.
Has dejado un gran legado
buenas personas a mi lado
Las cuales te recordaremos con amor
Y de siempre verte, el deseo más anhelado.
Y por último, pero no menos importante
Aun nos quedas tú, abuelo de mi corazón
Que con tanto amor nos has criado
Y mucho de tu tiempo nos has regalado.
Tanto nos has enseñado
Y en nuestros mejores momentos
Nos has acompañado
La vuelta al mundo le has dado
Y yo ni por Chihuahua he andado.
Si te veo triste, me entristezco
Y si te veo alegre, a Dios le agradezco
por que aun te conserva a mi lado
Disfrutando la vida,
y aunque desconsolado te encuentres,
sé que algún día, gozaremos nuevamente
de infinitas alegrías.
Abuelo te quiero muchísimo,
abuelita te extraño tantísimo,
y aunque en lugares diferentes se encuentran,
en mi corazón siempre juntos despiertan.
Los quiero mucho
"Dejame verte aunque sea en sueños..."
Estábamos en el patio de la casa; antes había un ciruelo, en la esquina del patio que colinda con la casa de don Santigao, ¿recuerdan? Ahi habiamos puesto una mesa y estábamos algunos de mis hermanos, no recuerdo quiénes exactamente, y el pastor David (de la Iglesia Ebenezer, acá en Xalapa); platicábamos y haciamos bromas; de pronto yo me levantaba y entraba a la casa; cuando iba por el pasillo escuchaba ruidos en la recámara de mi mamita, entraba y ella estaba ahí, sentada como tantas veces en su cama, por el baúl, viendo cosas de su buró ¿recuerdan esa escena? estaba ahi y yo no podia creerlo; la abrazaba, la besaba, le decía "mamita, que bueno que regresaste, que bueno que estás aqui" yo no quería dejar de tocarla; su piel en lo brazos y manos se sentía tersa, más "esponjadita" como cuando era más llenita, de la misma manera su carita; ella tenía una sonrisa y una mirada muy apacible, muy dulce. Yo le decía "mamita, por qué te fuiste? qué fué lo que pasó?", ella me decía "es que tocí mucho hija, cuando me estaba poniendo el arete me empezó la tos y fallecí"; yo la seguia abrazando, tengo muy claro el recuerdo de la sensación de su piel, y esa mirada tan llena de paz. Yo le decía "bueno, pero que bueno que regresaste y que estás aqui" y la besasbaba y la abrazaba y ella me hacía cariñitos en lacara y pasaba su mno por mi frente y pelo. Estuvimos platicando más cosas que no recuerdo, entonces algunos de mis hermanos y hermanas se asomaban y se quedaban parados en la puerta, como si no la vieran, y me pregubtaban "con quién habalas?", yo les decía "es mi mamá! es mi mamá!" pero como que no me creían, entonces le decía a silo "manito, ven a abrazarla" y silo se avalanzaba y empezaba a abrazarla, y después se animaban los demás. Estuvimos un buen rato ahi con ella. Después ella se levantaba e iba hacia la vitrina del comedor, y buscaba sus aretes, eran unas arracadas, se ponçia uno y regresaba a su recámara a ponerse el otro, y yo la detenía cuando iba por el pasillo; recuerdo claramente la sensación de su muñeca, fuerte, robusta, no como últimamente que se sentía más frágil; yo le decía "no te lo pongas mamita, no te lo pongas" yo sabía que si la dejaba llegar al buró a ponerse su arete empezaría a toser y se iría de nuevo; entonces yo con desesperación la jalaba y le decía que por favor no se lo pusiera, y depsués le decía a mary que tirara el arete; mi mamita con mucho amor y paciencia me decía "así tene que ser hija, así tiene que ser"; pero nunca dejó de tener esa mirada apacible, esa sonrisa y ese tono de voz paciente y dulce. Yo seguía jalandola, tratando de impedir que llegara a su recámara y dicéndole "no te vayas otra vez, no te vayas otra vez" y entonces me desprté llorando y diciendo eso.
A nosotros regularmente nos gusta dormir con la radio encendida y esta vez, cuando desperté de mi sueño, estaba una canción que no sé quien canta, ni como va, ni nada, solo recuerdo que la canataba un hombre y la frase que repetía decía: "es difícil olvidar, dejame soñarte otra vez, dejame verte aunque sea en sueños".
Siempre he sabido que mi mamita está bien desde su partida, nunca he dudado eso, no puedo decir que ahora lo sé por mi sueño; la felicidad que tuve ayer y que tengo aun es por haberla visto de nuevo, haberla sentido, literlamente, y haber podido escuchar su voz. Gracias infinitas a Dios por este inmerecido regalo. Ojalá que todos puedan tener pronto la misma bendición de Dios. Los amo.
Navidad y...
Todos la extrañamos: es comprensible, es necesario y es evidente. Su presencia hizo mucha falta como todos lo expresamos, con y sin palabras, música y pensamientos… Creo que ese sentimiento de ausencia es algo que no se podrá quitar aún al pasar de los años.. Estuvo presente tantos años, para algunos más, para otros menos, pero es difícil que deje de estarlo.
Tenemos una familia maravillosa: Y si, como lo exprese cuando empezamos con este blog, mucho de lo que es esta familia es gracias a lo que ella, junto con mi abuelo inculcaron en ustedes… y es evidente que esa unidad que nos caracteriza esta hoy más presente que nunca… Todos hemos reaccionado de maneras diferentes ante esta pérdida tan grande, pero siempre que alguien lo ha necesitado, los demás están ahí, y los que tienen más paz y consuelo ahora tratan de hacerle a los que más sufren el proceso más fácil… Me ha pasado muchas veces que amigos y conocidos me cuentan cosas raras y feas que pasan en sus familias y aunque siento empatía por su situación, a veces me es difícil entenderlas porque pienso “esto nunca pasaría en mi familia”…. Y una vez más lo digo, esta familia es algo por lo que estoy muy agradecida con Dios… es una familia unida, con principios claros y con un sentido del amor muy grande… muy diversa pero actuando como una unidad… Por supuesto que no somos perfectos… pero creo que debemos estar todos agradecidos todos los días por tenernos unos a otros… y por ese espíritu de unidad que fue una de las cosas que mis abuelos inculcaron con amor y que hoy vemos los frutos. Ojala que la siguiente generación podamos seguir de alguna manera esos pasos y darle la familia el valor que se merece.. porque no cualquiera tiene una como la nuestra. Los quiero mucho a todos y gracias por estar siempre ahí para mí cuando lo he necesitado.
Va la 5ª. Parte de la entrevista. Sorry porque ya no había subido, pero andaba fuera y pos por cuestiones logísticas no se había podido… pero aquí va la siguiente parte… y ya esta modificada la parte 4 por observaciones de algunos jiji…